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quien lo conozco desde muy tierna edad por hijo legítimo de don Francisco Pumacahua Inca y de doña Agustina Chichuantito. Así mismo fue Gobernador y Cacique principal del mencionado pueblo, por sucesión a sus padres y abuelos de línea recta por quienes tengo larga noticia, que han sido y son descendientes de los Incas Nobles, que desde muchos años a esta parte que soy vecino y he obtenido la vara de justicia real en calidad de Juez mayor, he tenido noticia de los indios y demás vecinos lo propio que digo arriba, por uso se mantiene de Cacique sucediéndose del padre al hijo, portándose con toda honradez y obediencia a los superiores, como lo experimentó en el dicho don Francisco quien murió en este pueblo, estando haciendo trabajar las casas de Cabildo sin hacer testamento por habérsele caído un palo de arma que le precipitó a la muerte. Y así mismo me consta que dicho Coronel don Mateo sigue el mismo método y régimen de su padre perseverando en el servicio de ambas majestades como se lo ha experimentado en esta presente rebelión haberse especializado en lo Militar, con haber defendido la real corona, venció a los rebeldes muchas veces en diferentes provincias y pueblos encargando a su gente a la religión católica y la lealtad y amor al Soberano y no dudo de su buen proceder siempre conseguirá así por las mismas razones que lo expresado tuvieron los señores por justicia los del acuerdo de la Real Junta de Guerra premiarle con el título a más del distintivo de la banda con la medalla de nombrarlo de Coronel de todo el grupo de soldados del dicho pueblo de Chinchero, porque lo que tengo certificado es la verdad, pública y notoria como así yo lo hiciera de mandato de juez competente y para que conste donde y ante quien convengan doy la presente de su pedimento en este mencionado pueblo en veinte cinco días del mes de junio de mil setecientos ochenta y dos años.— Isidro de Paz.

SUS SERVICIOS AL REY

Yo el infrascrito. Escribano del Rey nuestro Señor en todos sus dominios de Indias y Público de los del número de esta muy noble y leal y fidelísima gran ciudad del Cusco. Certifico en cuanto puedo y haya lugar en derecho, cómo entre las escrituras públicas otorgadas por mi antecesor don Miguel de Acuña, Escribano de su Majestad y Público propietario que fue de este oficio se hallan protocolados los autos originales obrados en comprobación de la nobleza del Coronel don Mateo Pumaccahua Inca y de los servi

cios hechos que tiene a su Majestad (que Dios guarde) en estos Reinos en la rebelión suscitada por el rebelde José Gabriel Túpac Amaru y sus aliados en los que está una vertificación librada por el señor Mariscal de Campo don Gabriel de Avilés a fojas noventa y cinco y noventa y seis la que en efecto y lo ha el tenor siguiente:

Don Gabriel Avilés Coronel de Dragones de los reales ejérci tos Comandante General de las provincias del Cusco, Paucartambo, Urubamba, Calca, Quispicanchi y Tinta. Certifico que el Coronel don Mateo Pumaccahua, Cacique del pueblo de Chinchero, en la provincia de Calca cuando el rebelde [José Gabriel Túpac Amaru] sublevó esta provincia a fines del año de mil setecientos ochenta con noticias que tuvo de que Callapo Capitán de los insurgentes había entrado en el pueblo de Calca por diciembre del citado año matando a todos los españoles de ambos sexos sin exceptuar a los niños de la más tierna edad, y cometido otros horribles y escandalosísimos excesos, juntó don Mateo toda la gente que pudo de un pueblo de Chinchero y de otros pasó al de Calca contra los rebeldes a quienes derrotó en él, y las haciendas de Orco y Huarán apoderándose de dos cañones que tenían enterrados y libertando algunos prisioneros que habían hecho los rebeldes.

Tuvo después otro combate igualmente feliz en el pueblo de Yucay cuando se aproximaba a esta ciudad con su crecidísimo ejército el principal rebelde José Túpac Amaru, lo destiné con su gente a impedir que los enemigos se apoderasen de la pampa de Chita y altos de la fortaleza puesto dominante a la ciudad donde se mantuvo hasta que dirigido el ataque del ejército enemigo para el cerro de Piccho le destiné con los suyos a reforzar su guarnición en cuya mantuvo rechazando los esfuerzos de los enemigos hasta que el día nueve de enero de mil setecientos ochenta y uno retirándose el rebelde les tomó un cañón de Artillería que dejaron por las noticias de que el ejército de Diego Túpac Amaru hermano del rebelde estaba por la parte de Caicay le destiné con sus indios al resguardo de aquellas fronteras por el mes de febrero pasó con su gente incorporado con otro destacamento que envié de esta plaza en socorro de Paucartambo que tenían sitiado los principales rebeldes José y Diego Túpac Amaru a quienes obligaron a levantar el sitio y tuvo en su tránsito en los altos de Ccolqquepata una acción con los enemigos, a quienes tomó algunas armas e hizo algunos prisioneros. En la salida general del ejército a sosegar las provincias sublevadas por el mes de marzo del mismo año

siguió con su gente durante toda la campaña y tuvo ataque con los enemigos en los días tres y cuatro de abril y se halló en el desalojo de los enemigos de los altos de Llocllona.

En el cerro de Tungasuca al pasar el ejército por Combapata, fue destinado a desocupar los altos del primero donde tomó un cañón, que los enemigos habían colocado para batir el enemigo ejército que debía pasar por debajo. Vino a mi orden en el destacamento con que pasé a los pueblos de Nuñoa y de Orurillo, en cuyas inmediaciones derrotamos a los enemigos en cinco de mayo y el día seis en el ataque del cerro Cacsite donde estaban fortificados los rebeldes en unos murallones de la antigüedad y se los mató mucha gente.

En catorce de mayo, se halló en la columna de mi mando que atacó por la derecha a los enemigos del cerro de Condorsuyo, de donde los desalojamos causándoles crecidísima pérdida. Después que regresó el ejército al Cuzco fue destacado por el mes de junio con otras tropas a desalojar a los enemigos de los altos de la provincia de Calca, Quispicanchi, y Paucartambo en cuya comisión tuvo tres combates felices contra los enemigos en los altos de Lares, Apopata y Chaguaytín. En todo manifestó mucho valor, lealtad y celo especialmente en la primera acción contra los enemigos que habían entrado en Calca, pues sólo los expuestos de su lealtad y su resolución pudieron haber estimulado a las gentes de su pueblo a tomar la determinación de atacar a los enemigos. Por lo que le considero acreedor a las gracias que Su Majestad fuese servido concederle y para que conste a instancias del interesado doy la presente en la ciudad del Cusco, en diez y ocho días del mes de julio de mil setecientos ochenta y dos.Gabriel de Avilés.

Así consta y aparece de la certificación que va inserta la que se extrajo de los autos protocolados entre los Registros de escrituras públicas otorgadas ante el citado escribano Acuña para el efecto de entregársele al interesado Cacique don Mateo Pumaccahua de cuyo pedimento y orden judicial doy el presente en esta dicha ciudad del Cusco, en catorce dís del mes de mayo de mil setecientos noventa y dos años siendo testigos Juan Felipe Gallegos, Nicolás Cárdenas y Mariano Martínez presentes. Y en fe de ello firmo, lo signo en testimonio de verdad.— Carlos Rodrigo de Ledesma, Escribano de Su Majestad y Público.

En conformidad de lo mandado en el decreto que va inserto en este testimonio que antecede le entregué la certificación que en él se expresa al Coronel don Mateo Pumacahua Inca, hallándose presente confieso haberlo recibido en dos fojas a mi entera satisfacción hoy diez y ocho de mayo de mil setecientos noventa y dos años. Mateo Pumacagua.- Ante mí. Carlos Rodrigo de Ledesma.

Nos el doctor don José Pérez y Armendáriz, Rector del Real y Seminario Colegio de San Antonio Abad y de su regia Pontificia Universidad, Canónigo Penitenciario de esta Santa Madre Iglesia Catedral, Provisor y Vicario General en ella, y su Obispado por el Ilustrísimo señor doctor don Juan Manuel de Moscoso y Peralta dignísimo Obispo de esta diócesis del Consejo de su Majestad,

etc.

Por cuanto ante nosotros y en nuestro juzgado eclesiástico y audiencia episcopal, se presentó un escrito por don Mateo Pumacahua el que sacado a la letra y con lo del proveído son del tenor siguiente.

Petición. Señor Provisor y Vicario General. Don Mateo Pumacahua Inca Cacique Gobernador de la doctrina de nuestra señora de Monserrate de Chinchero provincia de Calca y Lares, Coronel del Regimiento de los pueblos del de Chinchero y Huayllabamba y Maras, provincia de Urubamba y las parroquias de esta ciudad, y Capitán de ejército de guerra viva: Como más haya lugar en derecho parezco ante Vuestra Señoría y digo: Que conviene a mi derecho dar información de perpetuar sobre mi conducta en calidad de feligrés y Cacique del expresado pueblo de Chinchero, la profunda sumisión obediencia y veneración y respeto que he profesado a mis curas el Licenciado don Bernardo Pérez y el Bachiller don Marcos José Becerra y Costilla, el celo con que he procurado que los indios asistan todos los domingos y días de fiestas a la doctrina y misa y cumplan con los preceptos de confesión y comunión y demás obligaciones cristianas, el buen ejemplo que les he dado para que sirvan a Dios Nuestro Señor el amor piedad y conmiseración con que he gobernado a los indios sin inferirles extorsión, ni agravio alguno en sus personas ni en sus bienes y todo lo demás que sepan los testigos. Por tanto a Vuestra Señoría pido y suplico se sirva de proveer y mandar que los referidos licenciados don Bernardo Pérez y Bachiller don Marcos José Becerra y Costilla, y así mismo el licen

ciado don Juan de Dios Escalante que ha sido compañero en la doctrina, jurar y declarar al tenor de este escrito y fechas sus declaraciones se me entreguen originales para los efectos que me convengan. Otro sí ha de servir Vuestra Señoría mandar que los referidos curas el doctor don Joaquín Ladrón de Guevara Cura de la doctrina de Huayllabamba, licenciado don Bernardo Pérez y el Bachiller don Marcos Becerra declaren o certifiquen igualmente si saben y les consta que soy hijo legítimo del Gobernador don Francisco Pumaccahua Inca que fue del referido pueblo y doctrina de Chin- [falta texto] huantito, si éstos y sus ascendientes fueron Incas nobles y como tales han sido Alfereces reales desde tiempo inmemorial y siempre tenidos y reputados por tales Incas nobles y principales, y el primero si sabe y le consta el celo y fidelidad con que he servido al Rey nuestro señor (que Dios guarde) en la presente rebelión excitada por el infame insurgente José Gabriel y Diego Cristóbal Túpac Amaru su hermano y sus aliados, y si luego que se promulgó la traición salí a la defensa con los mencionados indios de Chinchero de mi propio movimiento sin orden de Juez alguno y la continué de orden de los señores Jefes militares comandando la gente de los pueblos de Maras, Huayllabamba, Chinchero y las cuatro parroquias que se me destinaron los señores Jefes para ir a la expedición general hasta llegar a la Villa de Puno con su señoría el Inspector General don José del Valle por cuyos méritos los señores de la Real Junta y el señor Comandante General don Gabriel de Avilés se sirvieron de honrarme estando yo en las guerras y combates de las provincias de Calca y Urubamba con el título de Coronel la real medalla y banda colorada en nombre de Su Majestad la que traigo a los pechos igualmente se sirvió el muy ilustre señor Visitador general don José Antonio de Areche de honrarme con más el sueldo mensual de Capitán de ejército en nombre del Rey nuestro señor y todo lo demás que sepa en particular sobre esta materia por ser de justicia ut supra.— Mateo Pumacahua Inca.

AUTO.- Cusco, y junio cuatro de mil setecientos ochenta y dos años. Por presentada recíbase a esta parte la información que pide al tenor del principal y otro sí de este escrito y se comete al presente Notario mayor por lo que respecta a los licenciados Joaquín Ladrón de Guevara Cura propio de la doctrina de Huayllabamba y don Marcos José de Becerra de la de Chinchero. Líbrese el correspondiente despacho con comisión del doctor don Mauricio de la Peña Cura propio de Calca y citación de nuestro

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