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aun en este plega á Dios que nos sean de provecho. Esto dicho , se tornáron á dividir y á volver á sus rebuznos , y á cada paso se engañaban y volvian á juntarse, hasta que se diéron por contraseña , que para entender que eran ellos , y no el asno, rebuznasen dos veces una tras otra. Con esto doblando á cada paso los rebuznos, rodeáron todo el monte , sin que el perdido jumento respondiese , ni aun por señas; mas <; como habia de responder el pobre, y mal logrado, si le hallaron en lo mas escondido del bosque comido de lobos? Y en viéndole dixo su dueño: ya me maravillaba yo de que él no respondía , pues, á no estar muerto , él rebuznara , si nos oyera, ó no fuera asno; pero á trueco de haberos oido rebuznar con tanta gracia, compadre, doy por bien empleado el trabajo que he tenido en buscarle, aunque le he hallado muerto. En buena mano está , compadre, respondió el otro , pues si bien canta el Abad, no le va en zaga el monacillo. Con esto desconsolados y roncos se volvieron á su aldea, adonde contáron á sus amigos, vecinos y conocidos, quanto les habia acontecido en la busca del asno, exagerando el uno la gracia del otro en el rebuznar , todo lo qual se supo, y se extendió por los Lugares circunvecinos, y el diablo, que no duerme, como es amigo de sembrar y derramar rencillas y discordia por do quiera, levantando caramillos en el viento y grandes quimeras de nonada, ordenó , é hizo que las gentes de los otros pueblos , en viendo á alguno de nuestra aldea rebuznasen, como dándoles en rostro con el rebuzno de nuestros Regidores. Diéron en ello los muchachos, que fué dar en manos y en bocas de todos los demonios del infierno , y fué cundiendo el rebuzno de uno en otro pueblo demanera, que son conocidos los naturales del pueblo del rebuzno 3 como son conocidos y diferenciados los negros de los blancos: y ha llegado á tanto la desgracia desta burla , que muchas veces con mano armada y formado esquadron , han salido contra los burladores los burlados á darse la batalla, sin poderlo remediar Rey , ni Roque, ni temor , ni vergüenza. Yo creo que mañana , ó esotro día han de salir en campaña los de mi pueblo , que son los del rebuzno , contra otro Lugar que está á dos leguas del nuestro , que es uno de los que mas nos persiguen, y por salir bien apercebidos , llevo compradas estas lanzas y alabardas que habéis visto. Y estas son las maravillas que dixe que os habia de contar, y si no os lo han parecido , no sé otras, y con esto dio fin á su plática el buen hombre: y en esto entró por la puerta de la venta un hombre todo vestido de carnuza, medias, gregüescos y jubón , y con voz levantada dixo: señor huésped <; hay posada? que viene aquí el mono adivino, y el retablo de la libertad de Melisendra. Cuerpo de tal, dixo el ventero , que aquí está el señor Maese Pedro , buena noche se nos apareja. Olvidábaseme de decir, como el tal Maese Pedro traia cubierto el ojo izquierdo, y casi medio carrillo con un parche de tafetán verde, señal que todo aquel lado debía de estar enfermo , y el ventero prosiguió diciendo: sea bien venido vuesa merced, señor Maese Pedro ¿adonde está el mono y el retablo, que no los veo ? Ya llegan cerca, respondió el todo carnuza ; sino que yo me he adelantado á saber si hay posada. Al mismo Duque de Alba se la quitara para dársela al señor Maese Pedro , respondió el ventero: llegue el mono y el retablo , que gente hay esta noche en la venta que pagará el verle, y las habilidades del mono. Sea en buen hora, respondió el del parche , que yo moderaré el precio , y con sola la costa me daré por bien pagado, y yo vuelvo á hacer que camine la carreta, donde viene el mono y el retablo, y luego se volvió á salir de la venta. Preguntó luego Don Quixote al ventero , que Maese Pedro era aquel, y que retablo , y que mono traía. A lo que respondió el ventero: este es un famoso titerero, que ha muchos dias que anda por esta Mancha de Aragón, enseñando un retablo de Melisendra libertada por el famoso Don Gayféros, que es una de las mejores y mas bien representadas historias que de muchos años á esta parte en este reyno se han visto: trae asimismo consigo un mono de la mas rara habilidad que se vio entre monos , ni se imaginó entre hombres: porque si le preguntan algo, está atento á lo que le preguntan , y luego salta sobre los hombros de su amo , y llegándosele al oido le dice la respuesta de lo que le preguntan, y Maese Pedro la declara luego, y de las cosas pasadas dice mucho mas que de las que están por venir: y aunque no todas veces acierta en todas, en las mas no yerra, de modo que nos hace creer que tiene el diablo en el cuerpo. Dos reales lleva por cada pregunta , si es que el mono responde, quiero decir, si responde el amo por él, después de haberle hablado al oido : y así se cree que el tal Maese Pedro está riquísimo, y es hombre galante, como dicen en Italia, y bon compaño , y dase la mejor vida del mundo , habla mas que seis, y bebe mas que doce, todo á costa de su lengua, y de su mono, y de su retablo. En esto volvió el Maese Pedro, y en una carreta venia el retablo y el mono, grande y sin cola con las posaderas de fieltro ; pero no de mala cara, y apenas le vio Don Quixote, quando le preguntó : dígame vuesa merced , señor adivino ¿que pexe pillamo? \ que ha.de ser de nosotros? y vea aquí mis dos reales, y mandó á Sancho que se los diese á Maese Pedro, el qual respondió por el mono , y dixo: señor, este animal no responde, ni da noticia de las cosas que están por venir, de las pasadas sabe algo , y de las presentes algún tanto. Voto arrus, dixo Sancho, no dé yo un ardite porque me digan lo que por mí ha pasado , porque ¿quien lo puede saber mejor que yo mesmo? y pagar yo porque me digan lo que sé , seria una gran necedad; pero pues sabe las cosas presentes, he aquí mis dos reales , y dígame el señor monísimo \ que hace ahora mi muger Teresa Panza, y en que se entretiene? No quiso tomar Maese Pedro el dinero, diciendo: no quiero recebir adelantados los premios , sin que hayan precedido los servicios , y dando con la mano derecha dos golpes sobre el hombro izquierdo, en un brinco se le puso el mono en él, y llegando la boca al oido daba diente con diente muy apriesa , y habiendo hecho este ademan por espacio de un credo, de otro brinco se puso en el suelo , y al punto con grandísima priesa se fué Maese Pedro á poner de rodillas ante Don Quixote , y abrazándole las piernas, dixo: estas piernas abrazo, bien así como si abrazara las dos colimas de Hércules, ¡ ó resucitador insigne de la ya puesta en olvido andante caballería! ¡ó no jamas como se debe alabado caballero Don Quixote de la Mancha , ánimo de los desmayados , arrimo de los que van á caer, brazo de los caídos , báculo y consuelo de todos los desdichados! Quedó pasmado Don Quixote, absorto Sancho, suspenso el primo, atónito el page, abobado el

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del rebuzno , confuso el ventero , y finalmente espantados todos los que oyeron las razones del Titerero, el qual prosiguió diciendo: y tú, ó buen Sancho Panza, el mejor escudero , y del mejor caballero del mundo, alégrate que tu buena muger Teresa está buena, y esta es la hora en que ella está rastrillando una libra de lino , y por mas señas tiene á su lado izquierdo un jarro desbocado , que cabe un buen porque de vino , con que se entretiene en su trabajo. Eso creo yo muy bien, respondió Sancho, porque es ella una bienaventurada, y á no ser zelosa, no la trocara yo por la giganta And andona , que según mi señor, fué una muger muy cabal, y muy de pro, y es mi Teresa de aquellas que no se dexan mal pasar, aunque sea á costa de sus herederos. Ahora digo , dixo á esta sazón Don Quixote, que el que lee mucho, y anda mucho, ve mucho, y sabe mucho. Digo esto porque ¿que persuasión fuera bastante para persuadirme, que hay monos en el mundo que adivinen, como lo he visto ahora por mis propios ojos? porque yo soy el mesmo Don Quixote de la Mancha que este buen animal ha dicho , puesto que se ha extendido algún tanto en mis alabanzas; pero como quiera que yo me sea , doy gracias al Cielo, que me dotó de un ánimo blando y compasivo, inclinado siempre á hacer bien á todos, y mal á ninguno. Si yo tuviera dineros , dixo el page, preguntara al señor mono ^ que me ha de suceder en la peregrinación que llevo. A lo que respondió Maese Pedro (que ya se habia levantado de los pies de Don Quixote) ya he dicho, que esta bestezuela no responde á lo por venir, que si respondiera no importara no haber dineros, que por servicio del señor Don Quixote, que está presente, dexara yo todos los intere

FP TOIVI. III.

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